Descripción
Este vestido es como un campo en flor al despuntar la primavera: delicado, ligero y lleno de promesas. Su base marfil acoge un jardín de flores diminutas en tonos de amarillo limón, lavanda suave, coral, azul aciano y verdes frescos, como si la prenda hubiese absorbido la luz de una mañana clara. Las mangas abullonadas con volantes aportan un toque romántico y libre, mientras que la caída amplia invita a caminar sin rumbo, siguiendo el ritmo del viento. Es un vestido que no se impone: se desliza, se insinúa, como esos destellos errantes que aparecen justo cuando uno deja de buscarlos.
Una prenda atemporal que conversa con el pasado y respira el presente, ideal para superponer, combinar y reinventar una y otra vez, como las rutas de una viajera incansable.
Información talla- PIEZA ÚNICA
100% Algodón
Largo 135






